22
febrero
2016

Ponga un Habilitado Nacional en su vida...

Parece que nuestra capacidad de sorpresa es inagotable. Hasta para los que llevamos décadas dedicados a la función pública. La realidad supera la ficción. Al menos por lo que se refiere a escándalos que afectan a las instituciones públicas. A todas. Y los ayuntamientos no son una excepción. Obviaré referencias concretas por obvias razones de desgraciada actualidad mediática
foto cosit

Parece que nuestra capacidad de sorpresa es inagotable. Hasta para los que llevamos décadas dedicados a la función pública. La realidad supera la ficción. Al menos por lo que se refiere a escándalos que afectan a las instituciones públicas. A todas. Y los ayuntamientos no son una excepción. Obviaré referencias concretas por obvias razones de desgraciada actualidad mediática.

Desde las organizaciones colegiales en que nos integramos esos peculiares –y generalmente desconocidos para la sociedad- funcionarios habilitados nacionales, venimos reclamando, no con suficiente éxito, determinadas reformas que refuercen la independencia en el ejercicio de las funciones que la Legislación de Régimen Local nos reserva.

La más obvia y apremiante es la de clarificar la relación jurídica que nos une con las entidades locales en que desempeñamos nuestra labor profesional: somos funcionarios seleccionados y formados por el Estado, pero dependemos –paradójicamente- de las autoridades locales que gobiernan los ayuntamientos, diputaciones, y otras entidades. Gráficamente podríamos decir: somos algo así como el <<Controlador Controlado>>, pues el respectivo habilitado nacional  depende –retributiva y disciplinariamente, así como en la dotación de los medios necesarios para el desempeño de sus funciones- de quien por ley es su jefe natural, el alcalde.

Se trata de una situación anómala. No parece que ello pueda contribuir a mejorar los estándares de legalidad  que una legislación –estatal y autonómica- imponen.

Bajo el expresivo titular “FUNCIONARIOS PÚBLICOS: GARANTÍA DE SEGURIDAD JURÍDICA”, la institución del Defensor del Pueblo recientemente se hace eco de esa necesidad de incrementar el control en la actividad administrativa de las entidades locales, precisamente desde el rigor que sólo unos profesionales cualificados e independientes pueden llevar a cabo eficazmente (Recomendación de 15/12/2015, formulada a la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas, sobre incremento de la oferta de plazas de nuevo ingreso de funcionarios de Administración Local con habilitación de carácter nacional. https://www.defensordelpueblo.es/resoluciones/incrementar-la-oferta-de-plazas-de-nuevo-ingreso-de-funcionarios-de-administracion-local-con-habilitacion-de-caracter-nacional/)

¿Qué funciones llevan a cabo los HHNN? Estamos hablando de los fundamentos esenciales que han de regir el correcto funcionamiento, con arreglo a Derecho, de las corporaciones locales, los pilares que han de garantizar una acción administrativa local eficaz, legal, sostenible y eficiente, por lo que se refiere al ejercicio de las competencias que la Ley les atribuye en cada momento. Y todo ello con un destinatario último: el vecino, la ciudadanía, titulares de la  representación delegada en alcaldes y concejales.

Funciones que tienen que ver con la fe pública de los actos y acuerdos municipales, garantizando el cumplimiento de las formalidades que en cada caso la norma impone; con el asesoramiento legal preceptivo para la toma de decisiones, que permita llevar esa actividad administrativa a buen puerto; con el necesario rigor y disciplina presupuestaria; con la fiscalización de los gastos y los pagos; con los controles de la actividad económica y contractual municipal, entre otras muchas funciones reservadas.

Los Habilitados Nacionales (Secretarios, Interventores, Secretarios Interventores y Tesoreros) somos titulares de una muy digna función pública, que comporta gran responsabilidad, una permanente actualización de conocimientos, y un notable desgaste personal con los miembros corporativos que, legítimamente, gobiernan las instituciones locales por mandato de los vecinos que periódicamente les otorgan la confianza política a través de las urnas.

En no pocas corporaciones no es infrecuente que cada cuatro años –o menos según pactos, mociones, transfuguismo, dimisiones o relevos, la realidad local es tan rica y creativa…- debamos demostrar cíclicamente, con convicción y argumentos, a los nuevos responsables políticos, nuestro papel objetivo, imparcial e independiente, sin vinculaciones a grupos, facciones o partidos. Algo, por cierto, en ocasiones molesto, y que a más de un colega le resultará –por desgracia- familiar, disgustos y sinsabores aparte.

Pero así y todo, es una gran profesión, más indispensable ahora que nunca, especialmente en contextos de cierta inestabilidad política, económica y social, donde la continuidad institucional –en el ámbito local- encuentra en los habilitados nacionales un referente sólido en el que apoyarse.

Lo dicho, ponga un habilitado nacional en su vida (léase en su ayuntamiento o entidad local) y déjele, y sí, exíjale, trabajar. Todos saldrán ganando, especialmente la ciudadanía, harta de situaciones, en ocasiones ciertamente insoportables, e incompatibles con lo que debe ser la gestión de los intereses públicos locales.

Lorenzo Pérez Sarrión, Habilitado Nacional y Vocal de formación del Colegio Oficial de Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local, COSITAL Valencia

1 comentarios
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César Herrero Hablemos de nosotros
viernes, 4 de marzo de 2016 8:37:06
Enlazando con las ideas de Lorenzo creo que, además de dar a conocer a la Sociedad nuestro papel, es necesario que tengamos claras las ideas dentro de nuestro propio colectivo. Dejo el enlace con un post muy interesante de Carles Ramió. Saludos http://www.administracionpublica.com/hablemos-de-nosotros/
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